Cuarentona y capaz - No es tarde aún


Cuántas veces has escuchado a alguna amiga decir: “Soy demasiado vieja para eso, ya es demasiado tarde...” ¿O cuántas veces incluso te lo has dicho a ti misma..?

En lo personal, lo he escuchado muchas veces de mis pacientes, repitiéndose esa frase una y otra vez en su mente que las incapacita automáticamente en su vida, al tomar decisiones, al depender aun de la pareja, del círculo social, de los familiares, del qué dirán. Desanimadas y exhaustas, cuando dan emocionalmente por terminado un episodio o ciclo en su vida: Los treintas...

Y es así como ceden ante un matrimonio infeliz, o aun no ven cumplidos sus sueños profesionales, porque los interrumpieron por dedicarse a la familia, a sus hijos. Hay quienes no han encontrado a la pareja de su vida, otras que no han podido independizarse; y entendiendo que no es un camino fácil mi mensaje es ¡No desistas Cuarentona!, si no te ha ido como esperabas… Cuántas dudas acerca de tu capacidad para lograr aún -en lo que podría ser apenas la mitad de tu vida-, tu paz y tu plenitud como mujer.


Te puedo compartir muchas historias de mujeres que han llegado a trascender en su vida profesional, artística o humanitaria hasta los 60, 70 o incluso 80 años. Pero me gustaría que tú escribieras tu propia historia de trascendencia, y ascendencia en esta maravillosa etapa, los cuarenta y tantos. ¿Por qué sigues pensando que no puedes? Si en algo te puedo ayudar en este espacio, lo haré.


Entonces, ¿por qué no empiezas ahora? ¿cómo? Te lo voy a explicar:

1. Toma el control de tu vida. Haz una lista de esos pendientes que seguramente no has olvidado, sino solo aplazado, como ingresar a la universidad, hacer aquel curso que tanto deseas, aprender cosas nuevas.

2. ¡Basta! Deja de repetirte que no puedes... Haz pequeñas frases para direccionar tu vida. ¡Ya no esperes que alguien más te lo diga! Te tienes a ti misma, anímate, eres capaz.

3. Tu actitud es reflejo de tu alma. Sonríe más, evita tomar los comentarios como personales, engrandece tu vida con una actitud positiva al modificar tus pensamientos.

4. Modifica el esquema de tu vida diaria, esa rutina que agobia. Haz ejercicio, toma más agua, visita más seguido al doctor, preserva una cultura de prevención, para que te des una mejor calidad de vida.

5. Obsérvate más seguido en el espejo y escribe lo que mires reflejado en él.

Existen estos y otros más puntos a seguir, pero sobre todo “Quiérete”, y si existe algo físico en ti que no te gusta, como esas pequeñas “llantitas”, esas estrías recuerdos de las grandes batallas de los años, unas ojeras, poco cabello, marcas en la cara, pues haz todo lo que esté en tus manos para sentirte mejor. Esfuérzate, haz ejercicio, aliméntate mejor, cambia esa cara y sé feliz, siéntete poderosa, con ese empoderamiento que puedes conocer de ti en esta bella etapa.

Bienvenida a los cuarenta y siempre di, “Soy cuarentona y soy capaz”.

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